¿PUERTAS CORREDERAS O BATIENTES?
/0 ComentariosA la hora de diseñar el armario ideal para nuestro dormitorio o el de nuestros hijos son muchos los puntos que debemos tener en cuenta: la estructura, los complementos de interior que más nos interesan para guardar nuestras cosas, el diseño exterior que sea acorde con el resto del mobiliario, etc. Una de las elecciones más importantes que hacemos son las puertas, que suelen escogerse según el tipo de apertura, bien sean batientes o correderas.

Las puertas batientes son más adecuadas para espacios grandes, ya que necesitan más espacio por delante para su apertura. Como norma general, si la cama o cualquier otro mueble está situado a menos de un metro y medio del armario se recomienda que las descartes y optar por puertas correderas. Hay que tener en cuenta que abrir el armario para elegir tu ropa es un gesto que hacemos diariamente y tenemos que pensar ante todo en nuestra comodidad.

Por otro lado, las puertas correderas son perfectas para habitaciones pequeñas, ya que no necesitas tanto espacio para abrirlo. Suelen ser de estilo más moderno y cada vez más usuarios las escogen. Su apertura es silenciosa, y hay quien las considera más cómodas que las batientes porque es más fácil moverse frente al armario y buscar cosas sin tener que estar abriendo y cerrando puertas.

El armario es el mueble estrella de cualquier dormitorio y su elección requiere una especial atención. Tienes que pensar en cómo lo vas a utilizar día a día, que cubra todas tus necesidades de almacenamiento y que tenga coherencia con el espacio en el que va a estar ubicado. En nuestros catálogos Creta Top y Creta Basic encontrarás mil ideas para crear el armario ideal y siempre tendrás a los profesionales de nuestros puntos de venta para asesorarte y conseguir el armario que mejor se adapte a tus necesidades.
CONSEJOS PARA FAVORECER EL DESCANSO EN LOS NIÑOS
/0 ComentariosCada niño es diferente: unos duermen a pierna suelta desde bebés mientras que a otros les cuesta mucho más conciliar el sueño. Hoy vamos a repasar una serie de recomendaciones para favorecer el descanso y que nuestros hijos disfruten de un sueño reparador y prolongado y, por consiguiente, nosotros también.
El primer punto clave es la temperatura de su dormitorio. Especialmente en invierno, tenemos tendencia a subir la calefacción y abrigar a los niños al máximo. Esta medida puede resultar contraproducente cuando llega la noche porque una temperatura demasiado alta hace que las mucosas, muy sensibles en los más pequeños, se hinchen. El resultado es que respiran aire viciado y caliente y a pesar de dormir no descansan como deberían.
La temperatura aconsejable para la habitación de los niños está entre 16 y 18 grados. Por lo tanto, antes de acostarlos baja la calefacción y abre un par de minutos las ventanas. De esta forma el aire seco de la calefacción con algo de aire fresco del exterior.
La humedad es otro factor a tener en cuenta. Lo recomendable es que la humedad de la habitación esté entre 50 y 60%. En el mercado existen aparatos que miden esta humedad en el ambiente. Humidificadores, paños húmedos o plantas también evitan que el aire se reseque en exceso.
Otra buena idea es atenuar la iluminación del cuarto infantil o estancia dónde se encuentre el niño aproximadamente una hora antes de acostarse. Se puede hacer con guirnaldas de luz, por ejemplo, o con lámparas auxiliares que permitan una regulación de intensidad. Esta medida favorecerá que el niño concilie el sueño.
Mejor a oscuras que con una luz encendida. Olvídate de acostumbrarle a dormir con la luz encendida. Puede que te resulte cómodo, pero la producción de melatonina, necesaria para un sueño reparador y tranquilo, se ve afectada por la luz. Ya sabes, mejor a oscuras. Si insiste en que necesita al menos un poco de luz, déjale una pequeña lamparita nocturna de esas transportables y que apenas iluminan.
Una rutina que les vaya preparando para la hora de irse a la cama también es una buena idea. A menudo es algo a lo que no prestamos atención porque estamos cansados, pero puede que la solución esté en la lectura de un par de páginas de un cuento, una pequeña historia que te inventes para la hora de acostarse, o quizá, en abrazar juntos a su peluche preferido. En todo caso la clave para favorecer el descanso está en seguir siempre un patrón para que todos os sintáis mucho más cómodos.
Fuente: Houzz
ILUMINA TU SALÓN
/0 ComentariosLa iluminación se ha convertido en uno de los puntos más importantes a tener en cuenta cuando decoramos nuestro hogar, ya que es imprescindible para crear estancias acogedoras. La luz natural debe ser siempre nuestra prioridad y por ese motivo debemos potenciarla al máximo con ventanales amplios o cortinas livianas y en tonos claros.

Sin embargo, por muy luminosa que sea tu vivienda, siempre es necesario adecuar la iluminación artificial para crear un ambiente acogedor durante las horas nocturnas o de menos luz en invierno. Para ello es necesario tener en cuenta todos los puntos o áreas que quieres resaltar, así como el tipo de bombilla y luz que quieres emplear. Por ejemplo, cada vez se está generalizando más el uso de bombillas LED, con las que, además de ahorrar, su luz no aporta tanto calor como la de las bombillas tradicionales. Lo ideal, y lo más habitual, es utilizar una luz central en cada estancia y después lámparas o apliques localizados para iluminar aquellas áreas que más utilices.

Para conseguir el éxito en la iluminación de tu salón lo primero que debes hacer es parar a pensar qué sueles hacer en él. Si por normal general estás en él para ver la tele, la iluminación debe ser indirecta y muy suave. Para crear una luz ambiental cálida y regulable los expertos recomiendan combinar diferentes lámparas (junto al sofá, sobre un aparador, …) con las que crear escenas diferentes y que se puedan regular. Si elijes fuentes de luz cálidas (2.700k) el efecto será aún más acogedor.

Por otro lado, también puedes complementarlo con una iluminación focal como las de las vitrinas de nuestro catálogo Cúbika Bold v.6. Contribuirán a acentuar esa iluminación gradual y cálida que todos queremos en nuestro salón.
Para la zona del sofá, la luz debe ser indirecta, regulable, cálida y suave (de unos 20W). Si iluminas desde el techo lo ideal es que se instalen leds en el perímetro del salón para que la luz se reparta por toda la estancia. Para la zona del comedor una buena opción es instalar una lámpara de techo que ilumine toda la superficie de la mesa. Si es una mesa larga es posible que necesites dos o más. Se recomienda que se elija de unos 3.000K, para que no influya sobre el color de la comida. La altura recomendada para este tipo de lámparas es que cuelgue a unos 70 o 75cm de la mesa. Si escoges una que sea regulable en altura puedes hacer que se ajuste a otras actividades que realices en la mesa.
Para el rincón de lectura lo ideal es una lámpara de pie, con led o bajo consumo, de unos 40 o 50W. Es recomendable evitar los halógenos porque desprenden calor frontalmente y resultan molestos a corta distancia. Intenta elegir una luz cálida porque la fría refleja más y puede resultar incómoda para leer.
FENG SHUI EN EL ESPACIO DE TRABAJO
/0 ComentariosDe sobra son conocidos los beneficios del Feng Shui para conseguir entornos agradables, positivos y que nos aporten bienestar para que todo fluya en nuestra vida. Además de aplicarlo en nuestro hogar es importante que intentemos aplicarlo a nuestro espacio de trabajo o estudio.
Estos espacios se ven expuestos a corrientes de energía que pueden ser positivas o no, y que tienen una manifestación real en nuestro rendimiento y, por tanto, en la consecución de nuestros logros a nivel profesional o académico. Según los preceptos del Feng Shui en la oficina, tan solo observando ciertos consejos en lo que se refiere a la disposición de los muebles u objetos de nuestro lugar de trabajo podemos mejorar, de forma considerable nuestro éxito laboral. ¿Por qué no intentarlo?
El primer paso para aplicar esta técnica milenaria es intentar colocar el escritorio de la mejor manera posible ya que, por norma general, es el punto focal de nuestro espacio de estudio o trabajo. Esta colocación variará si compartimos ese espacio con otras personas o no.
En el caso de que sea un espacio compartido hay que procurar que la mesa se sitúe delante de una pared (sin puertas ni ventanas), de forma que tu espalda quede protegida por esta. Se recomienda poner en ella un cuadro con paisajes naturales. En el caso de no poder utilizar este tipo de ubicación, quizás se pueda colocar a la espalda un mueble de grandes dimensiones, como una librería, o bien poner un espejo que refleje lo que está sucediendo a tu espalda. Si, por el contrario, trabajas de forma individual, o incluso en tu propio hogar, será mucho más sencillo disponer los muebles a tu gusto.
En la medida de lo posible debemos evitar que la mesa esté directamente de frente a la puerta, ya que quedaría demasiado expuestos a las energías que circulan. Por otro lado, tampoco se debería colocar de espaldas a la puerta, pues quedarías desprotegido. Ubicar el escritorio en diagonal a la puerta de ingreso a la oficina es lo ideal. Esta posición estimula el éxito, protege contra energías negativas y atrae la buena fortuna.
Es muy importante mantener el escritorio ordenado. Es fundamental evitar el desorden y la falta de utilidad, centrándonos en lo realmente práctico, sin descuidar el aspecto estético. La mezcla de comodidad y seguridad dará lugar a resultados fáciles y a disfrutar mientras se trabaja. Para ello podemos optar por almacenar los documentos en armarios o cajones, para que no estén a la vista. Si dejamos en la mesa tan solo las cosas que son realmente necesarias y útiles en el día a día estamos dejando espacio a nuevos clientes y nuevas oportunidades.
La iluminación es un elemento muy importante para estos espacios, donde debe predominar la luz natural, preferentemente de costado a la mesa de trabajo y, en el caso de iluminación artificial debe ser lo más cálida posible, para estimular tu sensación de bienestar.
La paleta cromática que utilicemos influirá también en el bienestar y la productividad en el trabajo. Según la labor que desarrolles puedes elegir los tonos para estimular tu creatividad, elevar tu conexión con los demás, mejorar las comunicaciones, o analizar estrategias y negocios entre otros.
El naranja y el rojo son colores de fuego. Se asocian a la vitalidad y la pasión. Son muy creativos pero resultan poco adecuados para un puesto de trabajo porque pueden ser demasiado agresivos y dificultan la concentración.
El blanco y el gris son colores de metal. El blanco es un color luminoso que simboliza la pureza, la confianza y la tranquilidad. Genera ambientes ordenados, limpios y visualmente atractivos. Ayuda a la objetividad, la concentración y el trabajo intelectual. Tiene muy buenas cualidades; tan solo le falla la falta de calidez. Si nos decidimos por este tono en la oficina es importante que lo combinemos con otros colores suaves. El gris es una muy buena opción para la oficina, especialmente cuando se combina con azules.
El amarillo evoca sentimientos de alegría y simpatía, pero ciertos tonos de amarillo pueden producir ansiedad.
El verde es un color de madera y habla de crecimiento. Resulta muy relajante en espacios con buena luz natural ya que recuerda a la naturaleza y el crecimiento y en tonos claros previene la fatiga visual. El verde agua o el lavanda son tonos ying que ayudan a la concentración mental. Algunos detalles en colores vibrantes que aporten energía yang, necesaria para mantenernos lúcidos y dinámicos pueden incorporarse en cuadros y objetos. El verde genera ideas nuevas e ingeniosas, por lo que resultan interesantes para quienes trabajan hacia nuevos mercados o están cambiando su rumbo laboral.
Los tonos azules favorecen la introspección y a contactar con las propias emociones, siendo beneficioso para quienes trabajan solos. El morado produce sensación de sanación y de calma. Si elegimos tonos pasteles, éstos pueden ser colores muy adecuados para paredes y techos. Los colores naturales y tierras transmiten sensación de contención y estabilidad y ayudan a dominar miedos y preocupaciones futuras.
En cualquier caso, creas o no en el Feng Shui, el objetivo a perseguir a la hora de organizar nuestro rincón de estudio o trabajo es siempre conseguir un espacio agradable y acogedor en el que sentirnos a gusto, cómodos y despiertos, para poder dar lo mejor de nosotros mismos en el plano laboral.
ELIGE LA MEJOR UBICACIÓN PARA EL SOFÁ
/0 ComentariosPara optimizar el espacio del salón, la colocación del sofá condiciona la colocación de otros muebles y el uso de la luz natural. Hoy queremos hablarte de aspectos a tener en cuenta para elegir esta ubicación y crear una composición cómoda y funcional para el día a día.
1. Apóyate en el sofá para crear un punto focal.
La disposición del sofá en el salón tiene en cuenta la presencia del resto de elementos de la decoración para crear un conjunto armonioso. Debemos pensar en él como un punto focal, un elemento que concentra la atención, y para ello existen muchas posibilidades.
Podemos optar por un sofá en un color que destaque sobre el resto del mobiliario, o elegir un modelo con un estilo diferente al que ya está presente en la habitación. De ambas formas conseguiremos un fuerte impacto visual.
2. Aprovecha los elementos arquitectónicos.
El sofá no es sólo un complemento dedicado al descanso y a la relajación, sino que también puede ser un auténtico protagonista de una composición que aprovecha los elementos arquitectónicos de la casa.
Cuando hay una ventana en frente de la puerta de entrada, el sofá se puede colocar a medio camino entre ambos elementos, creando una imagen muy clara y simétrica. Se pueden colocar otros elementos circundantes a los lados de la ventana, como plantas o lámparas, para obtener una simetría aún más agradable.
3. Utilízalo para delimitar espacios.
En zonas de día abiertas, colocar el sofá de espaldas a la entrada permite no sólo captar la atención sino también y sobre todo gestionar mejor el equilibrio entre las distintas zonas de la casa. Esta configuración puede señalar, por ejemplo, la división entre la zona de recepción y la sala de estar, sin necesidad de recurrir a separadores y otros elementos. Es siempre una opción ideal a la hora de diseñar espacios abiertos, sobre todo si surge la necesidad de dividirlas visualmente.
4. Juega con las perspectivas.
La distancia entre la puerta del salón, el sofá y el resto de paredes permite jugar con las perspectivas y crear agradables composiciones visuales. Es posible, por ejemplo, crear una especie de camino que conduzca desde la entrada hasta el sofá gracia a lámparas y puntos de luz tenues. Junto al sofá, la inclusión de mesas de centro y otras superficies de apoyo indicará claramente que la zona está dedicada al descanso y la relajación.
Fuente: Decosfera
SLOW DECO: LA TRANQUILIDAD INVADE TU HOGAR
/0 ComentariosEn un mundo cada vez más acelerado, el concepto de «Slow Deco» emerge como una tendencia en diseño de interiores que promueve la calma y la conexión con uno mismo y el entorno. Inspirado en el movimiento Slow, que aboga por una vida más pausada y consciente, el Slow Deco se centra en crear espacios que invitan a disfrutar del momento presente, reduciendo el estrés y aumentando el bienestar.
La paleta de colores en Slow Deco es suave y terrosa. Tonos como el beige, gris suave, blancos cálidos y pasteles dominan, complementados ocasionalmente con tonos oscuros como el carbón o el azul marino para aportar profundidad y contraste. Estos colores no solo amplían visualmente el espacio, sino que también promueven una sensación de tranquilidad y orden.
Los materiales juegan un papel crucial en Slow Deco, con un enfoque particular en los textiles naturales. Lino, algodón orgánico, yute y lana no solo son sostenibles, sino que también añaden una textura cálida y acogedora a cualquier habitación. Estos materiales son elegidos por su durabilidad y facilidad de mantenimiento, además de su impacto estético.
La iluminación en Slow Deco es suave y proviene de fuentes naturales tanto como sea posible. Las lámparas se seleccionan por su diseño simple y materiales naturales, y se colocan estratégicamente para crear ambientes cálidos y acogedores, evitando las luces duras o frías.
Slow Deco no es solo una tendencia de diseño, sino un enfoque hacia una vida más serena y conectada. Al adoptar sus principios, no solo se transforman los espacios físicos, sino también se mejora la calidad de vida, promoviendo la paz y la tranquilidad en el hogar.
Fuente: Decoración 2.0












