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DALE UN TOQUE LIVING CORAL A TU HOGAR

Hace unas semanas Pantone revelaba el Living Coral  como el color para este año que acabamos de comenzar.  Del ingenio y la creatividad del tono Ultraviolet en 2018 pasamos a un tono coral, animado y vital que apuesta por la vida, con matices dorados que aportan energía y dinamismo pero sin dejar de lado la delicadeza.

Desde hace 200 años, el Color del Año de Pantone influye con esta decisión en múltiples sectores como el de la moda, la decoración de interiores, el diseño gráfico o el embalaje y envasado de productos. Por eso el proceso de selección de este color conlleva un estudio profundo de las tendencias, en busca del matiz adecuado para colorear la sociedad del presente. ¿Y para ti? ¿Influye este color en la decoración de tu hogar?

El Living Coral es un color vibrante y cálido que añade energía a los espacios.  Una buena forma de integrar este color en el hogar es mediante pequeñas piezas de decoración, como en almohadas o alfombras. Los más atrevidos apuestan por este color para pintar alguna de las paredes y dar un toque más radical a la estancia.

Por medio de elementos decorativos podríamos aplicar pequeñas pinceladas de este color, a través de ilustraciones, pequeñas piezas de mobiliario como taburetes  o puff, dando vida a nuestro hogar sin saturar demasiado.

Otra opción es pintar una o dos paredes de acento en el salón o el dormitorio para potenciar la estancia. La clave está en mantener las otras paredes en un color más neutro para crear un contraste equilibrado.

Sin embargo, la forma más sencilla de integrar y jugar con un color tan intenso es mediante los textiles, como cojines o mantas. Estos elementos aportan una pizca de color sin que suponga un gran esfuerzo para nuestro bolsillo. Además, si nos arrepentimos o nos termina cansando, son fáciles de reemplazar por otros nuevos.

¿Te animas a probarlo?

Fuente: Trendencias, Houzz, Decoración 2.0

COMBINA COLORES CON LA REGLA 60-30-10

Cuando nos enfrentamos a pintar y decorar una habitación no sólo nos encontramos con el problema de elegir los colores. Tanto si son muy llamativos como si son excesivamente discretos siempre tenemos el miedo de pasarnos o quedarnos cortos a la hora de utilizarlos, nos cuesta llegar al punto de equilibrio.

Pues bien, existe una regla que se conoce como 60-30-10 que puede ayudarte a que cualquiera de las estancias de tu hogar parezca de revista.

El primer paso es escoger tres colores para la decoración de una habitación, usando el color dominante en un 60% del espacio, el color secundario en un 30% del espacio y un color de acento en un 10%.

El 60%, el color dominante, se aplica normalmente en las paredes, techo o suelos. Suelen ser colores claros, frescos y que ayuden a crear luminosidad en la habitación, ayudando a resaltar el resto de colores. Tonos neutros como blancos, marrones o grises son una buena elección para tener como base.

El 30% se correspondería con el color que escojamos para los muebles, alguna de las paredes o el suelo si es de madera. Aquí el abanico de colores es mucho más amplio, aunque se recomienda que no sean colores fuertes: grises, negros, tonos pastel o madera en todas sus tonalidades.

Por su parte, el 10% con el color que queremos relatar debería limitarse a los complementos como marcos, cuadros, cojines, libros, textiles, objetos decorativos… Aquí no tenemos por qué tener miedo de utilizar colores fuertes porque la intención es que estos objetos llamen la atención sin sobrecargar la habitación.  Al ser colores fuertes (amarillos, rojos, azules,…) podemos cansarnos cada X tiempo de ellos, y de esta forma con una mínima inversión podemos  cambiar estos complementos para conseguir una renovación.

Estas podrían ser posibles combinaciones dependiendo del estilo que quieras conseguir:

Tranquilo: Beige (60%), Chocolate (30%), Verde(10%)

Náutico: Blanco (60%), Azul marino (30%), Amarillo (10%)

Femenino: Rosa pastel (60%), Blanco (30%), Violeta (10%)

Elegante: Blanco (60%), Negro (30%), Rojo (10%)

Moderno: Gris (60%), Esmeralda (30%), Amarillo (10%)

Tradicional: Blanco (60%), Beige (30%), Celeste (10%)

Divertido: Verde manzana (60%), Anaranjado (30%), Blanco (10%)

Si aplicamos esta técnica a todo nuestro hogar, escogiendo el mismo color predominante en toda la casa y jugando con los otros dos para las distintas habitaciones podemos conseguir un equilibrio y una continuidad perfecta en nuestra decoración.