¿NIDO O COMPACTA?
Hoy vamos a mostraros las diferencias entre cama nido y compacta, para que podáis elegir la opción que os conviene más a la hora de diseñar el dormitorio de vuestros hijos.
Las camas nido son aquellas que tienen debajo otra cama o cajones, manteniendo la altura tradicional, entre 50-55 cm aproximadamente, incluyendo el colchón.

Por su parte, las camas compactas son una evolución natural de las camas nido. Bajo la cama tradicionalmente se combinan una hilera de cajones y una segunda cama. De esta forma la altura de la cama llega hasta los 80 cm aproximadamente. En nuestros catálogos juveniles JUNIOR v.6 y UP las opciones de combinación de este tipo de cama son prácticamente infinitas: dos hileras de cajones, la segunda cama en el módulo inferior o el intermedio, cajones móviles, etc.

En primer lugar, para poder elegir cuál de los dos tipos de cama puede ser más interesante para ti, tienes que pensar en el uso ‘real’ que vas a hacer de la segunda cama.
La principal ventaja de una cama nido es que, aunque tenga aprovechado el espacio inferior, bien sea con otra cama o cajones, sigue manteniendo la altura estándar de las camas tradicionales. Dado su escaso peso visual se convierte en la mejor opción para dormitorios de espacio reducido.

Por supuesto, la única desventaja que tiene este tipo de camas es que tienes que elegir entre una cama adicional o espacio de almacenaje. Si la cama va a ser utilizada sólo esporádicamente es posible que en tu día a día eches de menos más espacio para guardar cosas.
Las camas compactas nacieron para resolver ese problema y son hoy en día uno de los muebles preferidos por nuestros clientes. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, al tener más altura que una cama tradicional o nido, ocupa mucho más espacio y visualmente es más pesada. Por este motivo este tipo de cama se aconseja para habitaciones de tamaño mediano grande.

Ten en cuenta que el color que elijas para los muebles, como ya hemos repetido en otras ocasiones, acentúa o suaviza ese peso visual. Por lo tanto, si quieres incorporar una cama compacta a una habitación de dimensiones reducidas opta siempre por colores lo más claros posibles.
El acceso a estas camas puede ser algo complicado para niños muy pequeños. Incluso algunos padres consideran que pueden ser peligrosas por la altura. Para estos casos, mientras el niño se adapta a su nueva cama y va creciendo se recomiendan barras quitamiedos que existen en varios formatos y van a juego con el modelo de cama que elijas.


















El azul es sin duda uno de los colores más extendidos en la decoración de dormitorios infantiles y juveniles. En esta primera imagen podemos ver una composición con cama nido, con el máximo aprovechamiento del espacio, en la que se ha combinado el acabado azul talco con blanco nordic, y pertenece a nuestro catálogo
El turquesa es un color que nos recuerda al mar y nos evoca tranquilidad, calma y equilibrio. Favorece la inspiración y la creatividad, fomenta la amabilidad y, al mismo tiempo, crea sensación de amplitud. ¡Ideal para un dormitorio infantil! Aquí lo vemos utilizado en textiles y complementos.
El azul también es uno de los colores más recomendables a la hora de decorar una zona de estudio o trabajo. Según los expertos en psicología del color, el azul calma la mente y facilita la concentración. Además, hace que niños y adultos seamos más creativos. Por otro lado, es una magnífica opción para habitaciones en las que la cama y el área de estudio comparten espacio, ya que es un color que también ayuda a conciliar el sueño.
¿Y tú? ¿También estás en ese 39%?


















