CALEFACCIÓN EN INVIERNO: EVITA ESTOS ERRORES
Bajan las temperaturas y tu hogar se convierte en el mejor refugio frente a las inclemencias climáticas. Por mucho que seamos fans de acurrucarnos bajo las mantas con una bebida caliente a nuestro lado, no implica que podamos prescindir de la calefacción durante más o menos meses cada invierno. A pesar de que el precio del gas está algo más controlado que el año pasado, ser eficiente con su consumo le viene bien a tu bolsillo, en particular, y al planeta, en general.
Para ajustar nuestro consumo en calefacción vamos a recordar cuatro errores frecuentes a evitar este invierno:
1. Temperatura incorrecta: evita la calefacción demasiado alta.
Todos tenemos una percepción diferente de la temperatura ambiente. Mientras algunas personas se congelan a 19 grados centígrados, otras se sientan frente a sus escritorios con camisetas a esta temperatura ambiente. En la cocina, 18 grados es más que suficiente, porque se calienta automáticamente cuando se cocina con la placa o el horno. Para los dormitorios, que solo se usan por la noche, pueden estar a 17 grados centígrados. Si has invertido en un buen nórdico estos 17 serán más que suficientes.
En definitiva, se trata de no estar en tirantes en invierno en casa.
2. No apagues la calefacción por completo al salir de casa.
Un error habitual es el de quitar o bajar por completo la calefacción si se va a estar fuera muchas horas, o incluso un fin de semana. Algo no aconsejable porque dependiendo de la temperatura exterior y de la duración de la ausencia, no solo se enfría el sistema de calefacción, los muebles, sino también la envolvente del edificio. Si luego deseas calentar de nuevo las cuatro paredes a las temperaturas deseadas, el sistema de calefacción requiere más energía de la que antes ahorraba al estar quieto. Además, un mayor riesgo de formación de moho cuando las paredes se han enfriado. Por lo tanto, es mejor no dejar que sus habitaciones se enfríen por debajo de los 15 grados centígrados. Algo que también agradecerán las plantas.
3. Temperatura escasa en algunas habitaciones.
Otro error muy común es que las habitaciones en las que no te quedas permanentemente, como el baño, no se calientan continuamente. Es decir, cada habitación se caliente brevemente antes de su uso, por ejemplo, por la mañana al entrar por primera vez. Lo que se consigue con calentamientos por periodos breves es que el aire sea agradablemente cálido, pero las paredes permanezcan frías. De este modo, la humedad del aire puede condensarse en las paredes, lo que proporciona un caldo de cultivo ideal para el moho.
Los muebles como sofás o cómodas a menudo se colocan frente al calentador debido a la falta de espacio. También sucede que las cortinas demasiado largas cubren parcial o incluso completamente los radiadores. Estos fallos impiden que el calor se irradie uniformemente desde los radiadores y provocan costes de calefacción innecesariamente elevados. Se vuelve aún más complicado cuando la cortina cuelga sobre el termostato y, por lo tanto, le da al sensor de calor las señales incorrectas.
¿Usar el radiador como tendedero? Colocar la ropa mojada en el radiador para que se sequen más rápido es una gran tentación, pero ten cuenta que su capacidad calorífica se reducirá considerablemente. Mejor usa tendederos de interior, pero que no se coloquen delante de los radiadores.










7. La Responsabilidad Civil por posibles trastadas de tus hijos también está cubierta. Si los peques han roto el cristal de una ventana o un escaparate con un balón, muchas compañías cubrirán ese problema.
A pesar de que aún nos parezca muy lejano, dentro de unas semanas empezaremos a usar la calefacción para caldear nuestros hogares. Para procurar un ahorro energético es importante que pongamos a punto nuestra caldera, purguemos los radiadores a conciencia y revisemos el aislamiento en puertas y ventanas. Si notamos que cada vez nos cuesta más (tiempo y dinero) mantener una temperatura ideal en nuestra casa, es vital que hagamos una revisión a fondo antes de que el frío nos pille desprevenidos.






















Existen numerosas posibilidades de combinación con este acabado, que tienen siempre como resultado composiciones naturales que están tan de moda y se adaptan a cualquier espacio y estilo decorativo.
En esta composición, por ejemplo, rayado se ha utilizado para dar unos toques sobre el acabado Naturale, haciendo contraste con el blanco de la moldura que caracteriza nuestro catálogo
En esta otra composición, con las molduras en bocamina en vez de en blanco, el resultado es muy distinto. Este contraste entre Bocamina y Naturale, y los tiradores en negro, acentúan más el acabado Rayado. Ambas composiciones son ejemplos de cómo un mismo acabado de composición puede utilizarse para aportar un toque sutil, o de forma más contundente.
También puedes jugar con Rayado en tu dormitorio. En este ejemplo vemos como el acabado Naturale y Rayado se enmarcan perfectamente en un acabado albo, dando profundidad a la composición y creando un ambiente tranquilo y muy actual, que invita a la relajación.
En esta imagen vemos como el nuevo cabezal Kyma se transforma utilizando rayado como acabado de combinación, y acentúa aún más sus líneas y el contraste con Albo gracias a su iluminación LED incorporada.
En esta ocasión el acabado Shamal es complementado por otros dos colores de combinación: Rayado y Gris Tormenta, dando un resultado actual y original, sin perder las dosis de naturalidad que caracterizan a nuestro catálogo
Por último, finalizamos con esta composición en la que el toque Rayado en las mesillas acentúa aún más las líneas verticales del cabecero Ítem. ¡Una apuesta segura!






