¿PUERTAS CORREDERAS O BATIENTES?

A la hora de diseñar el armario ideal para nuestro dormitorio o el de nuestros hijos son muchos los puntos que debemos tener en cuenta: la estructura, los complementos de interior que más nos interesan para guardar nuestras cosas, el diseño exterior que sea acorde con el resto del mobiliario, etc. Una de las elecciones más importantes que hacemos son las puertas, que suelen escogerse según el tipo de apertura, bien sean batientes o correderas.

Las puertas batientes son más adecuadas para espacios grandes, ya que necesitan más espacio por delante para su apertura. Como norma general, si la cama o cualquier otro mueble está situado a menos de un metro y medio del armario se recomienda que las descartes y optar por puertas correderas. Hay que tener en cuenta que abrir el armario para elegir tu ropa es un gesto que hacemos diariamente y tenemos que pensar ante todo en nuestra comodidad.

Por otro lado, las puertas correderas son perfectas para habitaciones pequeñas, ya que no necesitas tanto espacio para abrirlo. Suelen ser de estilo más moderno y cada vez más usuarios las escogen. Su apertura es silenciosa, y hay quien las considera más cómodas que las batientes porque es más fácil moverse frente al armario y buscar cosas sin tener que estar abriendo y cerrando puertas. En este ejemplo vemos un dormitorio de nuestro catálogo Creta Basic con amplias puertas correderas.

El armario es el mueble estrella de cualquier dormitorio y su elección requiere una especial atención. Tienes que pensar en cómo lo vas a utilizar día a día, que cubra todas tus necesidades de almacenamiento y que tenga coherencia con el espacio en el que va a estar ubicado. En nuestros catálogos encontrarás mil ideas y siempre tendrás a los profesionales de nuestros puntos de venta para asesorarte y conseguir el armario que mejor se adapte a tus necesidades.

UN ARMARIO A TU MEDIDA

Hoy en día tener un armario ordenado es necesario no sólo por estética sino también por el tiempo que nos ahorra cada mañana al buscar una determinada prenda.  Por este motivo hoy os traemos unos sencillos consejos a tener en cuenta a la hora de diseñar tu armario.

Hace años comprábamos un armario y teníamos que amoldar nuestra ropa y complementos a lo que venía de serie. Afortunadamente hoy en día esa situación ha cambiado y somos nosotros los que, con diferentes soluciones como las que ofrece CRETA BASIC y CRETA TOP podemos hacer que el mueble se adapte a las prendas que ya tenemos para que sea más funcional y mucho más sencillo mantener el orden en él.

El primer paso antes de enfrentarnos al diseño sería realizar un listado previo de todo lo que queremos guardar y de cómo nos gustaría guardarlo. Por ejemplo, si tienes muchos vestidos a media pierna quizás te gustaría tenerlos colgados en una barra a medida, y si lo que tienes son muchas camisas cuya longitud es menor puedes aprovechar el espacio bajo la barra con una cajonera más alta. Hay que tener en cuenta qué prendas prefieres tener a la vista como en un expositor de una boutique y cuales prefieres tener en cajas porque las utilizas con menos frecuencia.

Es recomendable aprovechar la ocasión de estrenar un nuevo armario para deshacerte de todas esas prendas que apenas utilizas o que incluso has olvidado que posees.  Las prendas que utilizas ocupan el mismo espacio que las que no usas desde hace años, es posible que te sea más rentable dejar ese espacio disponible para futuras nuevas prendas sin estorbar a la hora de localizar las que sí utilizas.

Una vez escogidas las prendas que se quedan contigo, es importante establecer patrones para guardar la ropa. Cualquiera de ellos es válido, escoge el que más se adapte a ti o te resulte más lógico, pero empieza a clasificar esas prendas: separa la ropa de invierno de la de verano, la que quieres doblar de la que vas a colgar, camisetas, jerseys, faldas, pantalones…  Puedes ordenarlas por estilos, colores, ocasiones, temporadas…

A la hora de diseñar el armario no pienses sólo en la propia estructura del mueble, piensa también en los accesorios que te pueden ayudar a que todo esté perfectamente organizado, o incluso en perchas especiales para pañuelos, bolsos, corbatas, etc.

La iluminación es también otro factor a tener en cuenta. No sólo la luz exterior para poder arreglarte y ver cómo te sienta la ropa sino una correcta iluminación del interior del armario para facilitar la búsqueda de ropa.

Ahora que ya sabes que es lo que tienes que guardar en tu armario te resultará mucho más fácil realizar el diseño y, una vez lo tengas instalado, sabrás siempre dónde está esa prenda que quieres ponerte. Recuerda que el orden no es sólo un regalo para la vista sino que te ayuda a optimizar tu tiempo en tu día a día.

VERSIÓN EXTENDIDA

Como ya sabéis, una de nuestras prioridades es que con nuestros muebles consigas sacarle el máximo partido a tu espacio. Sabemos que tus necesidades van cambiando, no sólo a lo largo de los años sino también en tu día a día. Un martes por la noche te apetece cenar en el sofá mientras ves tu serie favorita y el sábado por la noche, en el mismo espacio, preparas una cena para ocho.

Las mesas de nuestro catálogo CÚBIKA BOLD  están diseñadas para ir un poquito más allá de lo que se espera de ellas.

Las mesas de centro, como esta de la imagen, tienen un soporte extraíble para hacer que tus cenas frente al televisor o esas tardes con el portátil sean más cómodas para ti. Al mismo tiempo ofrece un espacio extra de almacenaje para contener tus revistas favoritas o unos útiles posavasos para tener siempre a mano.

A todos nos gusta tener invitados, y compartir largas sobremesas con la familia o interminables cenas con amigos. Por desgracia no todos los salones están preparados para tener permanentemente una mesa para 8 o 10 personas. La solución más acertada en estos casos son las mesas extensibles. Mantienen el diseño de tu comedor y pueden hasta doblar su superficie, como la que te mostramos en estas imágenes.

Si no quieres organizar una fiesta tendrás que buscarte otra excusa… ¡Por falta de espacio no será!  Te invitamos a descubrir más mesas y comedores en nuestro catálogo CÚBIKA BOLD.

ELIGE EL COLCHÓN PERFECTO

Elegir un colchón es una decisión que no podemos tomar a la ligera, y más teniendo en cuenta que podemos pasar de media 20 años de nuestra vida durmiendo.  Si aciertas en tu elección descansarás bien, te levantarás despejado y, sobre todo, evitarás dolores de espalda o de cervicales. ¿Qué debo tener en cuenta a la hora de buscar el colchón adecuado?

– En primer lugar, si duermes solo o acompañado. Si lo haces acompañado puedes optar por un colchón de látex o de muelles embolsados o ensacados. Te ayudarán a mantener la independencia de movimiento entre las dos personas que duermen en la misma cama. Si la diferencia de peso es muy grande mejor dormir en dos colchones independientes unidos por el centro para evitar que el exceso de movimiento del que pese más pueda impedir el buen descanso del otro.

– El largo del colchón se ve condicionado por la altura de las personas que van a dormir en él. Como mínimo suma a este largo 10cm más que la altura de la persona más alta.

– Otra condición a tener en cuenta es el peso de las personas que van a dormir en él. Una persona ligera necesitará un colchón más flexible, que se adapte cómodamente a su forma. Si pesas más de 70kg recomendamos un colchón firme para proporcionar una mejor sujeción y confort.

– Para probar la firmeza del colchón y ver cuál se adapta mejor a nuestro cuerpo, a la hora de probarlo deberíamos tumbarnos boca arriba con las piernas estiradas, manteniendo la columna apoyada en el colchón.

– Si te gusta dormir de lado es preferible que elijas un colchón de menor firmeza, de modo que el hombro pueda hundirse ligeramente para encontrar una posición cómoda. Si duermes boca arriba el colchón debería ser duro y firme.

– Si sudas cuando duermes o vives en un lugar muy cálido es preferible que compres un colchón de muelles. Si eres friolero mejor uno de látex, viscoelástico o de espuma, que ayudarán a conservar el calor.

A continuación vamos a ver los diferentes tipos de colchones que existen en el mercado y sus diferencias.

Los colchones de muelles siguen siendo los más vendidos y preferidos por los consumidores. Se basan en una estructura central de muelles, acolchada por ambos lados. A pesar de ser una de las opciones más económicas, se pueden encontrar multitud de alternativas de mayor calidad dependiendo de la cantidad de muelles y su distribución, del grosor de las capas acolchadas y de si son modelos embolsados independientemente. Además de su precio y su comodidad, su principal ventaja es que ofrecen un soporte y sujeción adecuado para la espalda. Hay que tener en cuenta, como desventaja, que con los años tienden a deformarse y que para mucha gente resultan demasiado duros.

Entre los colchones de látex existen dos tipos: los sintéticos y los cien por cien naturales. El látex natural proviene de la resina del caucho vegetal, un material elástico que, tratado correctamente, constituye el núcleo del colchón, transformándose en una materia esponjosa, suave, transpirable y totalmente ecológica.

En los sintéticos, la estructura de muelles convencional se sustituye por capas de látex que proviene generalmente del petróleo. Este tipo de colchones generalmente están compuestos por un 20% de látex natural y un 80% de látex sintético.

En ambos casos los colchones se adaptan totalmente a la forma y peso del cuerpo. La firmeza y calidad dependerá de la proporción de látex natural yo sintético que tengan. Cuanto mayor sea la proporción de elementos naturales, más confortable será el colchón, aunque también más delicado. Si nos decantamos por un colchón de látex debemos tener muy en cuenta que sólo son compatibles con somieres de láminas de madera o bases transpirables. No deben utilizarse sobre una base tapizada o no transpirable. Tampoco deben utilizarse con protectores impermeables, lo que se recomienda es el uso de fundas transpirables de algodón cien por cien. Es necesario voltearlos cada 3 meses de arriba abajo e incluso cambiar su orientación para mantener una correcta higiene.

Entre sus indiscutibles ventajas están la comodidad, durabilidad y muy buena articulación. Algunos poseen incluso siete zonas de descanso independientes. En cuanto a su precio, por lo general, son menos económicos que los de muelles.

Los colchones viscoelásticos son unos de los más demandados en el mercado. Surgieron a partir de una espuma desarrollada originalmente por la NASA. Al principio sólo se usaba en productos espaciales pero con el tiempo se popularizó para el uso común de colchones y almohadas ya que puede soportar grandes presiones sin perder elasticidad. Su núcleo central lo conforma una capa de alta densidad que asegura la mejor sujeción y evita la deformación, mientras que las capas con las que se reviste son mullidas y más suaves.

Estas características lo convierten en la base perfecta para conseguir un sueño reparador gracias a su adaptación natural a la fisonomía y estructura corporal. Ninguna zona del cuerpo queda sin apoyo.  Al igual que sucede con los de látex, sólo deben utilizarse con somieres de láminas de madera o bases transpirables.  Para mantenerlos sólo es necesario cambiarlos de orientación de vez en cuando. Suelen ser más caros que los de muelles o látex, pero sin duda son los más indicados para personas con dolores óseos y musculares.

Los tradicionales colchones de espuma son la versión previa de los actuales viscoelásticos. Están fabricados con espuma de poliuretano y sus versiones más económicas son poco resistentes y adaptables. Sin embargo, los de mayor calidad, suponen una interesante alternativa a los de látex y viscoelásticos. Por ejemplo, los fabricados con la denominada tecnología Bultex, que están creados con una materia de carácter celular en forma de nido de abeja, aportan una alta resistencia y flexibilidad. Su precio es asequible, existen diferentes niveles de firmeza y como principal ventaja pueden adaptarse a cualquier medida. Por el contrario, exceptuando los de alta calidad, se deforman con el paso del tiempo.

Fuente: Houzz

COMO AFECTA LA OLA DE FRÍO A NUESTRO BOLSILLO

Estamos viviendo una fuerte ola de frío y eso hace que estos días tiremos más que nunca de calefacción para calentar nuestros hogares. Esta situación hace que el gasto energético aumente provocando no sólo un mayor coste medioambiental sino también un aumento en nuestras facturas de gas y luz.

Se estima un aumento del 14% en calefacción y otros consumos eléctricos durante los días en los que las temperaturas bajan al máximo. Según los expertos, cuando las temperaturas bajan tan de repente, tendemos a subir la aguja del termostato 2 grados y mantenerla encendida durante más tiempo. Aumentar la temperatura un grado dispara el consumo un 7% y este sencillo gesto se ve reflejado directamente en la factura de los consumidores.

En función del sistema de calefacción y tarifa con la que cuenten ese aumento en la factura puede estar entre 10 y 23 euros al mes. Estas cifras han sido calculadas teniendo en cuenta el gasto anual en calefacción eléctrica (entre los 1900 y los 2200 euros) y por gas natural (entre los 760 y los 900 euros) de los españoles.

A pesar del frío, ahorrar en calefacción es posible. Algunos expertos aseguran que es posible ahorrar entre un 10% y un 40% llevando un consumo responsable. Para ello, lo primero que deberíamos hacer es mantener constante la temperatura de la casa entre los 19 y los 21 grados. Por la noche bastará con dejarla entre los 15 y 17 grados.

Para aquellos que tengan caldera, hacerse con un termostato inteligente, capaz de encenderse y apagarse cuando la casa llegue a una determinada temperatura y adaptarse a sus hábitos y estancias, también será clave.

También es importante revisar los radiadores ya que es posible que no calienten adecuadamente si tienen aire dentro del circuito. Para incrementar la difusión del calor pueden colocarse láminas refractantes o cerámicas sobre ellos.

A la hora de ventilar las habitaciones, hacerlo durante las horas centrales del día, cuando hace más calor en el exterior. También es recomendable hacer uso de sistemas de doble ventana, cortinas gruesas y otros materiales aislantes. Hasta un 30% de las necesidades de calefacción vienen por pérdidas de calor originadas en las ventanas.

Pero además del aumento del uso de la calefacción, durante los días de frío, tendemos a estar un par de minutos más bajo el agua de la ducha. Esto obliga a la caldera y al termo a funcionar durante más tiempo, dejando caer entre 20 y 40 litros adicionales.

Aquellos que tengan un vehículo también se verán obligados a aumentar su presupuesto para gasolina, pues el gasto en combustible de los coches puede elevarse entre un 10% y un 15% cuando las temperaturas se aproximan a los 0 grados centígrados, como es el caso de estos últimos días. El motor necesita más tiempo para calentarse y mayor inyección de combustible. Las baterías, que reducen su rendimiento y obligan al motor a trabajar más, y el uso de la calefacción en el interior del automóvil tampoco ayudan a atenuarlo.

Fuente: Decoración 2.0

PREPARA TU DORMITORIO PARA EL FRÍO

El frío nos ha pillado por sorpresa, una vez más, y la temperatura de nuestros hogares va bajando según pasan los días. Es momento de adaptar nuestra casa a la nueva estación y especialmente nuestro dormitorio para darle un extra de confort y calor de cara al invierno.

Es la época del año en la que pasamos más tiempo en él, bien sea para leer, ver la televisión acurrucados bajo una manta o haciéndonos los remolones para no levantarnos de la cama durante el fin de semana.

Los elementos textiles son los que ayudan a hacer que la estancia sea más acogedora durante los fríos días (y noches) de invierno. Las tonalidades cálidas son las más adecuadas para crear un ambiente acogedor y contrarrestar la temperatura. Las mantas a los pies de la cama junto con los cojines son piezas claves para crear una atmósfera cálida.

Si eres de los que retiras las alfombras en cuanto llega el calor ahora es el momento de volver a ponerlas en su lugar. Así como en los meses de calor unos suaves visillos que permitan entrar la luz son la mejor elección, durante estos meses las cortinas gruesas serán nuestras mejores aliadas. Durante el día lo más adecuado es apartarlas para dejar entrar la máxima luz (y calor natural) posible, mientras que por la noche las cortinas gruesas cumplirán su función de ser una capa más que nos aísla del frío.

Por supuesto entre los textiles el rey siempre es el edredón.  Es quizás la elección más difícil, pero existen en el mercado multitud de opciones entre las que escoger: de pluma, plumón o sintético, diferentes medidas y grosores, etc. A la hora de comprarlo piensa siempre en cuál es la media de temperatura en tu hogar de madrugada para encontrar el que mejor se adapta a ella.

Los dormitorios CRETA BASIC son ideales para crear el ambiente cálido y acogedor que buscas. ¡Te invitamos a descubrirlo!

UN LUGAR PARA CADA COSA

Es cierto que por mucho espacio que tengamos en casa nunca nos parece suficiente para guardar nuestras cosas. Aún más cuando nos referimos a nuestras prendas de vestir. A todos (y a todas) nos encantaría tener una habitación sólo para nuestra ropa. O, mejor aún, una para nuestra ropa y otra para nuestros zapatos.  Pero por desgracia la mayoría de las viviendas no cuentan con ese espacio adicional y tenemos que acondicionar un espacio en nuestro dormitorio para ello.

Últimamente estoy viendo muchos ‘programas de casas’ en la televisión, y he llegado a la siguiente conclusión: no importa el espacio que tengas en un armario sino lo bien que lo aprovechas. En multitud de ocasiones muestran unos vestidores de gran tamaño en los que está todo por el suelo, o hecho un revoltijo o prendas y más prendas apiladas hasta el infinito. Y a los que nos gusta el orden nos da por pensar: ¡Que me dejen entrar un par de horas en ese armario para poner todo en su sitio!

Hoy en día hay miles de soluciones para clasificar nuestra ropa en el armario, de forma que quede a la vista y que no perdamos tiempo (ni paciencia) al buscar una determinada prenda. Y es que cuando planificas un espacio para que cada cosa tenga su lugar, mantener el orden en tu día a día te resultará mucho más fácil. Como se suele decir: ‘Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar’. Si tienes esto en mente a la hora de diseñar el interior de tu armario conseguirás que tu día a día sea más sencillo.

Las baldas que forman un espacio como maletero, como en la imagen superior, pueden servirte no sólo para colocar maletas unas dentro de otras, sino también para colocar ropa de fuera de temporada o incluso ropa de hogar que no utilices con frecuencia

Si en tu caso tienes que compartir el armario con otra persona, la mejor opción es que haya una barra para colgar para cada uno. Si tienes muchas prendas largas como abrigos o vestidos recomendamos que la altura sea de 1,70m. Si en tu caso la mayoría de tus prendas son cortas con un metro es suficiente. Para aprovechar bien la altura de los armarios, en nuestro catálogo Creta Basic encontramos estas barras abatibles que son muy útiles, y una alternativa a los clásicos según se adapte a tus necesidades.

Para la parte media y baja del armario, además de las clásicas cajoneras,  estamos apostando por módulos extraíbles ya que es la mejor forma de dar utilidad ‘real’ a todo el fondo del armario. Sino tendemos a abandonar prendas en el fondo y sólo utilizar las que tenemos en primer término.  En Creta Basic puedes encontrar pantaloneros, cestas, bandejas con compartimentos para múltiples usos, o los clásicos estantes que en su versión extraíble harán que tu vida sea más fácil.

¿A qué esperas para buscar un lugar para cada cosa?

PREPARA TU HOGAR PARA EL OTOÑO

Aunque las temperaturas, con subidas y bajadas inesperadas, intentan despistarnos, hace unos días que dejamos el verano atrás para dar paso a una nueva estación. Al igual que nuestro cuerpo necesita adaptarse progresivamente a los cambios ambientales y de luminosidad, nuestro hogar también necesita que lo mimemos para que esté a punto para la época más fría del año.

A pesar de que aún nos parezca muy lejano, dentro de unas semanas empezaremos a usar la calefacción para caldear nuestros hogares. Para procurar un ahorro energético es importante que pongamos a punto nuestra caldera, purguemos los radiadores a conciencia y revisemos el aislamiento en puertas y ventanas. Si notamos que cada vez nos cuesta más (tiempo y dinero) mantener una temperatura ideal en nuestra casa, es vital que hagamos una revisión a fondo antes de que el frío nos pille desprevenidos.

Si tienes la suerte de tener una terraza o jardín, que hace tus días y noches de verano más llevaderos, es hora de proteger esos espacios, con fundas especiales para el mobiliario, recogiendo y protegiendo toldos y pérgolas y, sobre todo, haciendo un repaso a las plantas y la vegetación para que en primavera vuelvan a brillar. Durante el otoño hay que retirar periódicamente las hojas o cualquier otro desecho de las canaletas y cañerías de desagüe para evitar obstrucciones y posibles humedades dentro de la casa.

Es también una época ideal para hacer una limpieza general del hogar, al mismo tiempo que realizamos el cambio de armario, un asunto sobre el que encontrarás varios artículos interesantes en este blog. Con estas fotos de nuestro catálogo CÚBIKA BOLD ¿no te dan ganas de pasar tiempo en el sofá con la mantita?

TRUCOS FÁCILES PARA QUE UNA HABITACIÓN PAREZCA MÁS AMPLIA

En mayor o menos medida, a todos nos vendrían de maravilla algunos metros cuadrados más en nuestro hogar. Sabemos lo valioso que es el espacio y, sin embargo, lo solemos desaprovechar en numerosas ocasiones.  Existen numerosos trucos prácticos y eficaces para conseguir agrandar cualquier espacio visualmente, y hoy vamos a repasar alguno de ellos.

Si tienes la suerte de que la estancia está bien orientada y tiene la suficiente luz natural ya tienes gran parte de la batalla ganada. Si no es así, ten siempre presente que lo más importante es potenciar la luz natural de todas las formas posibles, paliando todos los rincones oscuros que pueda haber en la habitación. Hay que huir de las cortinas y estores gruesos que cubran las ventanas. Los tejidos cuando más livianos y blancos más te ayudarán a lograr una estancia amplia y luminosa. Si no cuentas con suficiente luz natural, diseñar una buena iluminación artificial puede ser la mejor inversión.

Planifica bien dónde vas a colocar los muebles, ya que la disposición de éstos puede jugar a tu favor o en tu contra si quieres que una estancia parezca amplia y acogedora. Si quieres conseguirlo lo ideal es pegar a las paredes las piezas más voluminosas, como el sofá, el aparador o las librerías. De esta forma dejarás libre de obstáculos el centro de la habitación y podrás moverte con mayor libertad.

Las librerías de suelo a techo son un elemento  tradicional que ayuda a ampliar visualmente el espacio. Si eres un apasionado de la lectura no sólo podrás colocar todos tus libros en perfecto orden, sino que añadirás altura a las paredes.

Los espejos son otro elemento que puede conseguir que cualquier habitación parezca más espaciosa de lo que realmente es. Si colocamos un espejo de grandes dimensiones en la pared, o en las puertas de un armario de grandes dimensiones como en la fotografía,  logramos duplicar visualmente el espacio.

Como hemos comentado ya en multitud de ocasiones, los colores intensos hacen que una estancia parezca más pequeña y cargada de lo que es. Intenta limitar en la medida de lo posible el uso de estos colores para pequeños detalles y notas de acento. Por el contrario, los colores suaves y los tonos pálidos, lograrán que parezca que tienes una habitación más amplia.

Sucede lo mismo con los textiles y otros elementos decorativos que utilizamos. Los diseños abigarrados y los estampados muy enrevesados hacen que los espacios parezcan mucho más pequeños de lo que son. A la hora de elegir textiles como alfombras, tapicerías, cortinas o cojines, ten en cuenta que los lisos son más versátiles y te ayudarán a ampliar el espacio. Si te decantas por un estampado intenta que sea discreto y de tonos suaves.

Por último ten en cuenta que una habitación, sea del tamaño que sea, si está desordenada parecerá mucho más pequeña de lo que es en realidad.  Con el desorden hay demasiados puntos focales en la estancia que atraen nuestra atención y al mismo tiempo menos espacio físico para moverse, teniendo como resultado la sensación de que el espacio disminuye. La única solución es ordenar y lograr mantener ese orden de forma continua.  ¡Todo un reto!

KEEP CALM! VUELTA A LA RUTINA

¿Por qué se nos hace todo tan cuesta arriba después de las vacaciones? ¿Es que no aprendemos de un año para otro? Pues parece ser que no. Hay quien más y quien menos pero ninguno nos libramos de ese estado pasajero de melancolía al que llamamos depresión post vacacional.

Según los expertos uno de los principales motivos de este fenómeno es que, como en tantas otras situaciones en nuestra vida, dejamos todo para última hora, y en menos de 24 horas pasamos de la playa a la oficina. ¿Te suena? Es entonces cuando tu cuerpo dice ¡Hey! ¿Qué pasa aquí? ¿Dónde está el sol, la arena y el chiringuito?

Es natural que queramos aprovechar las vacaciones hasta el último día y por ese motivo, una vez que regresamos a nuestro hábitat natural, es necesario que nos adaptemos poco a poco a las responsabilidades para acoplarnos sin padecer una situación de pena o angustia.

En primer lugar es importante que no retomemos la rutina habitual nada más llegar de vacaciones. Acudir a trabajar es más que suficiente. El resto de responsabilidades como cursos, gimnasio u otras actividades deberíamos dejarlas un poco de lado durante la primera semana, para ir adaptándonos de forma progresiva.  Es cierto que muchas de estas actividades representan una válvula de escape, pero es mejor que los primeros días dejemos el tiempo libre para disfrutar de él con amigos, familiares y sin responsabilidades.

 

Una vez estemos acostumbrados al horario laboral es el momento de introducir el resto de actividades cotidianas e incluso comenzar otras nuevas que nos sintamos impulsados a realizar. Durante las vacaciones tenemos más tiempo para reflexionar sobre nuestra vida y sentimos impulso de realizar todo tipo de actividades nuevas: yoga, tocar la guitarra, clases de pintura, pasear a diario, adquirir una mascota,…  Si después de una semana en nuestro entorno habitual aún conservamos la ilusión por realizar alguna de esas actividades no dudes en hacerlo. Es la mejor época del año para crear nuevos hábitos.

Algo similar a lo que ocurre con las actividades pasa también con nuestra alimentación. En verano, y más concretamente durante las vacaciones, solemos relajarnos y permitirnos algunos caprichos que ‘nos pide el cuerpo’.  No es recomendable pasar de cero a cien en 24 horas al alarmarnos en cuanto subimos de nuevo a la báscula. Nuestro cuerpo en este caso también necesita un período de adaptación. En la mayoría de ocasiones nuestro cuerpo, al ir eliminando progresivamente los hábitos que hemos adquirido en vacaciones como ese heladito o cervecita de más, él por si solo va volviendo a su estado habitual sin necesidad de una dieta estricta. Una dieta sumamente restrictiva de buenas a primeras puede acrecentar esa depresión postvacacional. Así que se puede aplicar la misma regla. Si una semana o diez días después de volver de vacaciones  y regresar a tu rutina aún sientes que necesitas esa dieta, entonces es el momento de comenzarla.

¡Ánimo con la vuelta a la rutina! ¡Es momento de reiniciar y aprovechar la energía que hemos acumulado en vacaciones!