CRECER CON ELLOS

Sin duda uno de los muebles más versátiles de nuestro catálogo UP18 son las cunas transformables. En general, cuidamos hasta el más mínimo detalle del cuarto de nuestro futuro bebé pero en el fondo nos da pena que muebles tan bonitos vayan a tener una utilidad tan corta.

Las cunas transformables nacen con la idea de que crezcan con tus hijos, con un diseño estudiado para que cubran todas sus necesidades durante dos etapas de su vida. Simplifica la tarea de cambiar de mobiliario cuando se le queda pequeño y además amortizas la inversión que has hecho en la cuna. ¿Qué más se puede pedir?

En UP18 encontrarás ambientes llenos de magia para tu bebé, que crecerán a la par transformándose en dormitorios juveniles con todos los elementos para que tus hijos crezcan con todas las comodidades. En estas fotografías vemos una composición donde predomina el acabado verde talco, con blanco nordic y blanco.

En esta otra composición, con acabados graphic blanco, rosa nube y blanco, la cuna convertible con cajones y cama desplazable junto al armario rincón con cajones, ofrece una gran capacidad interior de almacenaje y una práctica solución de dos camas.

Estos son solo algunos de los ejemplos que encontrarás en las páginas de UP18, todas ellas pensadas para adaptar los muebles a las distintas etapas y necesidades, lo que supone una gran solución para optimizar los recursos familiares. Por otro lado, la amplia variedad de acabados, módulos y tiradores consiguen que cada habitación UP sea única.

QUÉ ESPERAR CUANDO ESTÁS ESPERANDO

Si sois de los que estáis esperando la llegada de un nuevo miembro a vuestra familia seguro que andáis como locos tratando de preparar el nido para que no le falte de nada.  Pues bien, no solo es importante que los dormitorios de bebé sean cómodos y acogedores, también lo es la seguridad.

Algunas de esas medidas de seguridad deben estar presentes desde el primer momento en el que se decide decorar el dormitorio del bebé. Por ejemplo, a la hora de pintar las paredes o escoger los muebles es fundamental elegir productos que no sean tóxicos.

Hay algunos elementos y dispositivos que os resultarán indispensables para ganar en tranquilidad. Los enchufes, por ejemplo, resultan muy atractivos a los bebés y, por norma general, suelen estar a su alcance. Lo ideal es protegerlos con tapas especiales. Recomendamos los modelos que giran para que no sea necesario quitar estas protecciones cuando necesites usarlos.

Los topes para puertas son otro elemento del que no podrás prescindir, ya que evitan que los pequeños puedan cerrarlas y pillarse los dedos en cuanto te descuidas.  Si tu pequeño es especialmente intrépido y aventurero no te vendrá mal instalar cierres de seguridad para las ventanas. En cuanto a las cortinas y estores es importante no dejar cuerdas ni cordones que cuelguen y puedan ser alcanzados por ellos. Existen accesorios especiales para mantenerlos enrollados.

Otra medida de seguridad muy importante es anclar a la pared las librerías y cualquier otro tipo de mueble alto. Llegará un momento en el que intentará trepar por ellos para llegar a la zona más alta y siempre evitará que pueda caérsele encima.  Por otro lado, se recomienda colocar protectores en las esquinas de todos los muebles que estén a su alcance para evitar golpes desafortunados.

Las alfombras son excelentes para amortiguar las más que probables caídas de los pequeños, sobre todo cuando están dando sus primeros pasos. Si colocas cinta antideslizante evitarás que se mueva y el pequeño se resbale.

Es importante extender estas medidas de seguridad más allá del cuarto del bebé, deben estar presentes en toda la casa. Las cocinas y los baños son los puntos del hogar donde suelen acumularse más puntos de peligro. Existen diferentes soluciones para mantener los cajones y puertas a prueba de niños para alejarles de objetos punzantes y productos tóxicos.

Si mientras estás esperando pones en práctica estas medidas tendrás gran parte del trabajo hecho cuando llegue el momento. Seguro que entonces agradecer no tener que preocuparte por si has creado una habitación segura para tu hijo y así tener más tiempo para disfrutar de él.

CREANDO UN ENTORNO SEGURO PARA NUESTROS HIJOS

Por todos es sabido que nuestros hijos desarrollan su capacidad de desplazarse y trepar a cualquier sitio mucho antes de lo que desarrollan el sentido de peligro. Por mucho que estemos constantemente vigilándolos no es suficiente. Necesitamos convertir nuestro hogar en un entorno seguro en el que pueda desarrollar sus habilidades con tranquilidad.

En primer lugar, es muy importante que todos los muebles a los que pueda subirse el niño, no sean fáciles de volcar o de desplazarse si echa su peso sobre ellos. Como medida de seguridad, además de anclar este tipo de muebles a la pared, debemos evitar tener otros muebles de pequeña altura cerca de armarios y estantería.

Al mismo tiempo es necesario que utilicemos adaptadores de seguridad para puertas y cajones que pueden ser accesibles para ellos, con el fin de evitar que puedan pillarse las manos o encontrar algún objeto que pueda ser peligroso. Hoy en día existen en el mercado infinidad de dispositivos especialmente diseñados para este fin.

Otro sencillo consejo, fácil de llevar a cabo, es evitar colocar adornos, juguetes u otros objetos que puedan resultarles llamativos en las estanterías o repisas, o cerca de otros focos de peligro como ventanas o escaleras. ¡Hay que estar atentos a esto porque pueden encapricharse de los objetos más insospechados!

En cuanto a los elementos estructurales, que no ponemos cambiar su ubicación como la de los muebles, también hay algunas precauciones que debemos tomar. Por ejemplo, asegurar bien las ventanas y puertas con acceso a las terrazas para que no puedan abrirlas, o bien colocar telas protectoras en los barrotes de las barandillas de escaleras o balcones, si están muy separados.

En cuanto a su ‘territorio’ hay que prestar especial atención a la cuna, sobre todo cuando se empiezan a mover a sus anchas en ella. En la medida de lo posible debe estar alejada de la ventana y tratar de bajar al máximo el somier. Una señal inequívoca de que necesita una cama es que verás que es capaz de trepar fácilmente por la barandilla, en ese caso una cama con protector resultará más segura para él, porque en el caso de caída la altura siempre será menos peligrosa. Para facilitar este paso de la cama a la cuna, que puede ser necesario de un día para otro, son muy recomendables las cunas transformables como las que puedes encontrar en nuestro catálogo UP. Con ellas puedes realizar esta adaptación de forma sencilla, en cualquier momento y sin necesidad de adaptar la decoración de su dormitorio a los nuevos muebles.

Todas estas medidas son aplicables no sólo a su dormitorio sino al resto de la casa. Son gestos sencillos que pueden quitarte muchas preocupaciones mientras tus hijos van creciendo, para que sólo tengas que preocuparte de vigilarlos y disfrutar de ellos.

SU PRIMERA CAMA

El paso de la cuna a la cama, además de ser una señal de que crece y se hace mayor, es una transición necesaria para el desarrollo del bebé. Hay que escoger el momento más adecuado y  hacer todo lo posible por facilitar ese cambio al niño.

Hay niños que se adaptan muy bien y a otros les cuesta un poco más.  Es posible que el niño esté realmente apegado a su cuna y a todos los sentimientos que asocia con ella: comodidad, seguridad, protección…

Las cunas que diseñamos para nuestro UP están enfocadas a hacer que esta transición sea lo más sencilla posible, tanto para el niño como para los papás. Las cunas transformables en cama no sólo evitan tener que realizar un gasto extra en mobiliario sino que también hace que el cambio se pueda hacer en cualquier momento.

Otra de las ventajas de este sistema es que es reversible. No hay un momento marcado en el que se deba hacer esta transición, aunque la mayoría de los padres lo estiman alrededor de los 18 meses.  Si conviertes la cuna en cama y te das cuenta que tu bebé aún no está preparado para el cambio, sólo necesitas unos minutos para volver a tener la cuna lista y esperar a que sea un momento más adecuado.

En nuestro catálogo UP encontrarás modelos de cuna transformable con un módulo cambiador que se transforma en cama sencilla y en una original mesilla o en una práctica cómoda, como en las fotografías superiores.

Por último hay que señalar que otro factor que hace que esta transición sea más sencilla para el niño es no tener que cambiar la decoración del espacio para adaptarlo a los nuevos muebles.  Te invitamos a descubrir nuestros ambientes llenos de magia para los más pequeños de la casa y sus futuros convertibles. Con ellos te inspirarás para crear un espacio cálido, sencillo y dónde se respire calma, con muebles y complementos que conectan con la naturaleza.

CONSEJOS PARA FAVORECER EL DESCANSO EN LOS NIÑOS

Cada niño es diferente: unos duermen a pierna suelta desde bebés mientras que a otros les cuesta mucho más conciliar el sueño. Hoy vamos a repasar una serie de recomendaciones para que nuestros hijos disfruten de un sueño reparador y prolongado y, por consiguiente, nosotros también.

El primer punto clave es la temperatura de su dormitorio. Especialmente en invierno, tenemos tendencia a subir la calefacción y abrigar a los niños al máximo. Esta medida puede resultar contraproducente cuando llega la noche porque una temperatura demasiado alta hace que las mucosas, muy sensibles en los más pequeños, se hinchen. El resultado es que respiran aire viciado y caliente y a pesar de dormir no descansan como deberían.

La temperatura aconsejable para la habitación de los niños está entre 16 y 18 grados.  Por lo tanto, antes de acostarlos baja la calefacción y abre un par de minutos las ventanas. De esta forma el aire seco de la calefacción con algo de aire fresco del exterior.

La humedad es otro factor a tener en cuenta. Lo recomendable es que la humedad de la habitación esté entre 50 y 60%. En el mercado existen aparatos que miden esta humedad en el ambiente. Humidificadores, paños húmedos o plantas también evitan que el aire se reseque en exceso.

Otra buena idea es atenuar la iluminación del cuarto infantil o estancia dónde se encuentre el niño aproximadamente una hora antes de acostarse. Se puede hacer con guirnaldas de luz, por ejemplo, o con lámparas auxiliares que permitan una regulación de intensidad. Esta medida favorecerá que el niño concilie el sueño.

Mejor a oscuras que con una luz encendida. Olvídate de acostumbrarle a dormir con la luz encendida. Puede que te resulte cómodo, pero la producción de melatonina, necesaria para un sueño reparador y tranquilo, se ve afectada por la luz. Ya sabes, mejor a oscuras. Si insiste en que necesita al menos un poco de luz, déjale una pequeña lamparita nocturna de esas transportables y que apenas iluminan.

Una rutina que les vaya preparando para la hora de irse a la cama también es una buena idea. A menudo es algo a lo que no prestamos atención porque estamos cansados, pero puede que la solución esté en la lectura de un par de páginas de un cuento, una pequeña historia que te inventes para la hora de acostarse, o quizá, en abrazar juntos a su peluche preferido. En todo caso la clave está en seguir siempre un patrón para que todos os sintáis mucho más cómodos.

Fuente: Houzz