DIFERENTES TIPOS DE LITERA

Cuando tenemos varios hijos y vivimos en una casa pequeña, con pocas habitaciones, en la mayoría de ocasiones no teneos más opción que hacer que los niños compartan habitación. Aunque a priori no parece lo más óptimo, es algo que puede fortalecer los vínculos entre los hermanos y establecer entre ellos lazos de complicidad y diversión.

Nuestros catálogos Junior  y UP16 se alían con nosotros para lograr que nuestros dormitorios infantiles den mucho más de sí, sin dejar de lado el componente estético, a través de diferentes propuestas de litera. De esta manera pueden dormir cómodamente y disfrutan de más espacio libre para realizar otras actividades, como jugar o estudiar, durante las horas del día.

En primer lugar hablaremos de las literas tradicionales, que llevan usándose décadas, en la que dos camas iguales se sitúan una justo encima de la otra. Es la forma más clásica de componer la litera aunque hoy existen múltiples derivados de ésta. Por ejemplo, la particularidad de la litera tradicional que vemos en la imagen superior es que la cama inferior es una cama nido que esconde una tercera cama. Si no necesitas esta tercera cama siempre puedes sustituirla por cajones para multiplicar el espacio de almacenaje sin perder espacio en el dormitorio.

Las literas en perpendicular son una opción más moderna a la hora de disponer la situación de las camas. Una de ellas va en línea con una de las paredes mientras que la otra se coloca de forma perpendicular a la de abajo. Es una buena manera de aprovechar el espacio que queda abajo para colocar armarios, cajones, o incluso una mesa de estudio.

Si optas por literas en tren, las camas están en línea pero desplazadas. En principio se necesita algo más de espacio para instalar este tipo de literas en dormitorios juveniles, pero también es cierto que se puede aprovechar la zona inferior que hay bajo la cama de arriba y que hace de soporte.

Por último nos encontramos con las literas abatibles, que son aquellas en las que una cama se dispone sobre la otra, pero ambas se cierran y se recogen en un mueble que va fijado a la pared. El resultado es una solución perfecta para cuartos muy pequeños en los que el espacio escasea.

 

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