CLAVES A LA HORA DE ILUMINAR TU SALÓN

A la hora de decorar nuestro hogar cada vez le damos más importancia a la iluminación, ya que es imprescindible tenerla en cuenta si queremos crear estancias acogedoras.  La luz natural debe ser siempre nuestra prioridad y por ese motivo debemos potenciarla al máximo con ventanales amplios o cortinas livianas y en tonos claros.

Sin embargo, por muy luminosa que sea tu vivienda, siempre es necesario adecuar la iluminación artificial para crear un ambiente acogedor  durante las horas nocturnas o de menos luz en invierno. Para ello es necesario tener en cuenta todos los puntos o áreas que quieres resaltar, así como el tipo de bombilla y luz que quieres emplear. Por ejemplo, cada vez se está generalizando más el uso de bombillas LED, con las que, además de ahorrar, su luz no aporta tanto calor como la de las bombillas tradicionales. Lo ideal, y lo más habitual, es utilizar una luz central en cada estancia y después lámparas o apliques localizados para iluminar aquellas áreas que más utilices.

Para conseguir el éxito en la iluminación de tu salón lo primero que debes hacer es parar a pensar qué sueles hacer en él. Si por normal general estás en él para ver la tele, la iluminación debe ser indirecta y muy suave.  Para crear una luz ambiental cálida y regulable los expertos recomiendan combinar diferentes lámparas (junto al sofá, sobre un aparador,…) con las que crear escenas diferentes y que se puedan regular. Si elijes fuentes de luz cálidas (2.700k) el efecto será aún más acogedor.

Por otro lado, también puedes complementarlo con una iluminación focal como las de las vitrinas de nuestro catálogo CÚBIKA BOLD. Contribuirán a acentuar esa iluminación gradual y cálida que todos queremos en nuestro salón.

Para la zona del sofá, la luz debe ser indirecta, regulable, cálida y suave (de unos 20W). Si iluminas desde el techo lo ideal es que se instalen leds en el perímetro del salón para que la luz se reparta por toda la estancia. Para la zona del comedor una buena opción es instalar una lámpara de techo que ilumine toda la superficie de la mesa. Si es una mesa larga es posible que necesites dos o más. Se recomienda que se elija de unos 3.000K, para que no influya sobre el color de la comida. La altura recomendada para este tipo de lámparas es que cuelgue a unos 70 o 75cm de la mesa.  Si  escoges una que sea regulable en altura puedes hacer que se ajuste a otras actividades que realices en la mesa.

Para el rincón de lectura lo ideal es una lámpara de pie, con led o bajo consumo, de unos 40 o 50W.  Es recomendable evitar los halógenos porque desprenden calor frontalmente y resultan molestos a corta distancia. Intenta elegir una luz cálida porque la fría refleja más y puede resultar incómoda para leer.

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