¿CÓMO ES LA CASA IDEAL PARA UN SINGLE?

Sabemos que es la semana del amor, los corazones entrelazados y los stories más  pastelosos. Sin embargo no podemos dar la espalda a una realidad: el número de hogares unipersonales está creciendo. Sus habitantes tienen diferentes caras: jóvenes que inician la aventura de la emancipación, solteros que se sienten cómodos viviendo solos, divorciados que ya no necesitan tanto espacio en su casa,…  La demanda de pisos para singles se ha disparado en los últimos años como consecuencia de los cambios sociales.

El número de personas que viven solas aumenta cada año y ya supera la cifra de un 25% del total de los hogares en España. Es la segunda opción más habitual, después de los hogares formados por dos personas (alrededor del 30%).

En general, los solteros que no quieren compartir piso buscan inmuebles similares a un estudio, que tenga entre 50 y 60m2, con una o dos habitaciones, o apartamentos en alquiler con rentas asequibles. Buscan una adaptabilidad no sólo en cuanto a espacio sino también en cuanto a precio, ya que un gran número de estos singles son jóvenes.

Según un estudio realizado por pisos.com, los singles suelen preferir las zonas céntricas de la ciudad y buscan sobre todo vivir de alquiler. Por otro lado, tienden a configurar su piso de manera muy funcional, con pocos espacios separados para lograr una mayor sensación de amplitud.

Según la arquitecta Mónica Lombana estas son las características que tendría el piso ideal single, considerando que no tenga más de 50m2:

  • El salón tiene que ocupar la mayor parte del espacio disponible, aprovechando al máximo la entrada de luz natural e incorporando la terraza, si la hubiera.
  • La cocina debería ser una prolongación del salón, colocando entre ambos espacios virtuales una mesa que sirva tanto de comedor como de mueble auxiliar para cocinar.

  • Así mismo, el salón puede separarse del dormitorio por un tabique sin puerta o instalar una corrediza para eliminar zonas muertas.
  • El baño debe ser la estancia más funcional porque es donde menos tiempo pasamos. Si es posible, hay que ganar superficie para el dormitorio o el salón, por ejemplo cambiando la bañera por una ducha.
  • Como último consejo, conviene contemplar la posibilidad de aprovechar las alturas si la vivienda cuenta con techos elevados, construyendo altillos para almacenaje o, incluso, como dormitorio extra.

Fuente: Anida

COMO AFECTA LA OLA DE FRÍO A NUESTRO BOLSILLO

Estamos viviendo la peor ola de frío de todo el invierno y eso hace que estos días tiremos más que nunca de calefacción para calentar nuestros hogares. Esta situación hace que el gasto energético aumente provocando no sólo un mayor coste medioambiental sino también un aumento en nuestras facturas de gas y luz.

Se estima un aumento del 14% en calefacción y otros consumos eléctricos durante los días en los que las temperaturas bajan al máximo. Según los expertos, cuando las temperaturas bajan tan de repente, tendemos a subir la aguja del termostato 2 grados y  mantenerla encendida durante más tiempo. Aumentar la temperatura un grado dispara el consumo un 7% y este sencillo gesto se ve reflejado directamente en la factura de los consumidores.

En función del sistema de calefacción y tarifa con la que cuenten ese aumento en la factura puede estar entre 10 y 23 euros al mes. Estas cifras han sido calculadas teniendo en cuenta el gasto anual en calefacción eléctrica (entre los 1900 y los 2200 euros) y por gas natural (entre los 760 y los 900 euros) de los españoles.

A pesar del frío, ahorrar en calefacción es posible. Algunos expertos aseguran que es posible ahorrar entre un 10% y un 40% llevando un consumo responsable. Para ello, lo primero que deberíamos hacer es mantener constante la temperatura de la casa entre los 19 y los 21 grados. Por la noche bastará con dejarla entre los 15 y 17 grados.

Para aquellos que tengan caldera, hacerse con un termostato inteligente, capaz de encenderse y apagarse cuando la casa llegue a una determinada temperatura y adaptarse a sus hábitos y estancias, también será clave.

También es importante revisar los radiadores ya que es posible que no calienten adecuadamente si tienen aire dentro del circuito. Para incrementar la difusión del calor pueden colocarse láminas reflectantes o cerámicas sobre ellos.

A la hora de ventilar las habitaciones, hacerlo durante las horas centrales del día, cuando hace más calor en el exterior. También es recomendable hacer uso de sistemas de doble ventana, cortinas gruesas y otros materiales aislantes. Hasta un 30% de las necesidades de calefacción vienen por pérdidas de calor originadas en las ventanas.

Pero además del aumento del uso de la calefacción, durante los días de frío, tendemos a estar un par de minutos más bajo el agua de la ducha. Esto obliga a la caldera y al termo a funcionar durante más tiempo, dejando caer entre 20 y 40 litros adicionales.

Aquellos que tengan un vehículo también se verán obligados a aumentar su presupuesto para gasolina, pues el gasto en combustible de los coches puede elevarse entre un 10% y un 15% cuando las temperaturas se aproximan a los 0 grados centígrados, como es el caso de estos últimos días. El motor necesita más tiempo para calentarse y mayor inyección de combustible. Las baterías, que reducen su rendimiento y obligan al motor a trabajar más, y el uso de la calefacción en el interior del automóvil tampoco ayudan a atenuarlo.

Fuente: Decoración 2.0

CÓMO ELEGIR LA ALFOMBRA PERFECTA PARA CADA ESTANCIA

Nos encantan las alfombras porque aportan calidez y confort a cualquier espacio. Son una solución ideal para amortiguar el sonido, aislar térmicamente el ambiente y complementar la decoración. Además, ayudan a delimitar visualmente diferentes ambientes dentro de una misma estancia.

Una alfombra muy grande puede hacer que un espacio parezca más pequeño. Sin embargo, si es demasiado pequeña, resultará extraña si no guarda las proporciones con el espacio y el mobiliario.

El primer paso antes de elegir una alfombra es medir la estancia, teniendo en cuenta el espacio que ocupan las puertas cuando están abiertas. Ten en cuenta que si la alfombra es demasiado gruesa ésta podría afectar a la apertura de la puerta. Ante la duda, desde Houzz recomiendan utilizar cinta de carrocero para marcar el espacio que debería ocupar la alfombra. Aléjate un poco y fíjate si guarda las proporciones que deseas.

La disposición del mobiliario en el salón, sobre todo de los asientos, definirá cómo debe ser la alfombra. Si el sofá y las butacas están colocados contra una pared, es buena idea poner las patas delanteras de los asientos encima de la alfombra. En cambio, si la composición de asientos se encuentra en el centro de la sala, conviene elegir un modelo más grande para que todos los elementos estén encima de la alfombra.

Si no encuentras la medida exacta de la alfombra que estás buscando, es preferible que elijas una pieza de mayores dimensiones que al contrario.

En la zona de comedor, las alfombras se utilizan sobre todo para delimitar el ambiente, además de amortiguar el sonido y decorar. Así, la alfombra para el comedor debe ser lo suficientemente grande como para cubrir la totalidad de la mesa y las sillas cuando están retiradas. Calcula la medida de la mesa y suma unos 60-70 centímetros por cada lado. Por ejemplo: a una mesa de 200×80 centímetros le correspondería una alfombra de 320×200. De este modo, las sillas estarán siempre sobre la alfombra.

Para el dormitorio es buena idea escoger alfombras largas y estrechas para colocar a ambos lados de la cama. Procura que el largo de la alfombra para tu dormitorio sea similar al de la cama. Con el cabecero apoyado en una pared se puede colocar una alfombra que ocupe dos tercios de la superficie de la cama. Deja que las mesillas queden directamente sobre el suelo, sin apoyar sobre la alfombra. Para quien tenga un pie de cama tipo banqueta, la alfombra debería tener el mismo ancho de la cama.

En cuanto a la forma, si el espacio es alargado, lo ideal sería elegir una forma rectangular. Para un espacio cuadrado, elige una alfombra también cuadrada. De este modo conseguirás mantener las proporciones de la estancia correctamente, aportando mayor equilibrio visual. Reserva las alfombras redondas para aportar originalidad a un ambiente. Si te has confundido con la medida o bien tienes que adaptar una alfombra a una nueva ubicación, puedes comprar una alfombra del tamaño correcto de fibras naturales como base y colocar la más pequeña encima.

Otro punto muy importante a tener en cuenta sería el material. Las de lana, muy confortables, suaves al tacto y resistentes, son fáciles de limpiar y resultan ideales para ambientes de alto tránsito como el salón.

Una opción mucho más económica son las de fibras naturales, que son perfectas para espacios en los que busques un estilo natural. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no soportan bien las manchas. Las de algodón por su parte son prácticas, económicas y funcionales. Son la mejor opción para ambientes informales como el dormitorio infantil o el vestidor. Como pesan muy poco se recomienda colocar debajo una base antideslizante para evitar accidentes.

Las alfombras de materiales sintéticos son muy resistentes y fáciles de mantener y limpiar utilizando únicamente una fregona humedecida. Puedes utilizar las alfombras de vinilo, polietileno o PVC en cualquier ambiente, incluso en espacios exteriores, ya que no se estropean con el sol o la lluvia.

Fuente: Houzz