COMO ADAPTARNOS AL HORARIO DE VERANO

El pasado domingo tuvimos que adelantar el reloj una hora para adaptarnos al horario de verano. Es decir, perdimos una hora de sueño y a partir de ese momento amanecerá y anochecerá más tarde. Para algunas personas los efectos físicos y psíquicos de este adelanto horario se perciben hasta 10 días después.

¿Cómo podemos ayudar a nuestro organismo a adaptarse a este cambio? El primer consejo de todos los expertos es levantarse antes el domingo, es decir, no despertarnos una hora más tarde de lo normal con la excusa del nuevo horario. Si no tuviste esto en cuenta, lamentablemente no podemos volver atrás en el tiempo, pero con unos hábitos de alimentación y descanso lograremos equilibrar la rutina del organismo ante alteraciones externas.

En cuanto al horario de las cenas, se recomienda mantener el mismo. De esta manera educaremos a nuestro sistema digestivo para que demande nutrientes de forma equitativa y coordinada. Hay determinados alimentos que pueden ayudarnos a la adaptación horaria: legumbres, frutos secos, avena y productos ricos en vitamina C, como por ejemplo las naranjas o las fresas.

Si tenemos dificultades para conciliar el sueño en los días posteriores al cambio de hora sería conveniente tomar a media tarde frutos ricos en magnesio como plátano, nueces o avellanas. Estos alimentos actúan como relajantes musculares y preparan el cuerpo para el momento de irse a dormir.  Otros buenos aliados para preparar nuestro cuerpo para el descanso son las infusiones o los suplementos alimenticios naturales.

Los niños, a pesar de ser los más sensibles a estos cambios, son al mismo tiempo los que más rápidamente se adaptan a ellos. Es posible que al día siguiente quieran dormir una hora más o comer y cenar más tarde, pero es recomendable mantener el horario habitual. Lo mismo ocurre con la hora de acostarse. Para propiciar esa adaptación es preciso continuar haciéndolo a la misma hora y evitar siestas compensatorias, tanto en niños como en adultos.

FENG SHUI EN EL ESPACIO DE TRABAJO

De sobra son conocidos los beneficios del Feng Shui para conseguir entornos agradables, positivos y que nos aporten bienestar para que todo fluya en nuestra vida. Además de aplicarlo en nuestro hogar es importante que intentemos aplicarlo a nuestro espacio de trabajo o estudio.

Estos espacios se ven expuestos a corrientes de energía que pueden ser positivas o no, y que tienen una manifestación real en nuestro rendimiento y, por tanto, en la consecución de nuestros logros a nivel profesional o académico. Según los preceptos del Feng Shui en la oficina, tan solo observando ciertos consejos en lo que se refiere a la disposición de los muebles u objetos de nuestro lugar de trabajo podemos mejorar, de forma considerable nuestro éxito laboral. ¿Por qué no intentarlo?

El primer paso para aplicar esta técnica milenaria es intentar colocar el escritorio de la mejor manera posible ya que, por norma general, es el punto focal de nuestro espacio de estudio o trabajo. Esta colocación variará si compartimos ese espacio con otras personas o no.

En el caso de que sea un espacio compartido hay que procurar que la mesa se sitúe delante de una pared (sin puertas ni ventanas), de forma que tu espalda quede protegida por esta. Se recomienda poner en ella un cuadro con paisajes naturales. En el caso de no poder utilizar este tipo de ubicación, quizás se pueda colocar a la espalda un mueble de grandes dimensiones, como una librería, o bien poner un espejo que refleje lo que está sucediendo a tu espalda. Si, por el contrario, trabajas de forma individual, o incluso en tu propio hogar, será mucho más sencillo disponer los muebles a tu gusto.

En la medida de lo posible debemos evitar que la mesa esté directamente de frente a la puerta, ya que quedaría demasiado expuestos a las energías que circulan. Por otro lado, tampoco se debería colocar de espaldas a la puerta, pues quedarías desprotegido. Ubicar el escritorio en diagonal a la puerta de ingreso a la oficina es lo ideal. Esta posición estimula el éxito, protege contra energías negativas y atrae la buena fortuna.

Es muy importante mantener el escritorio ordenado. Es fundamental evitar el desorden y la falta de utilidad, centrándonos en lo realmente práctico, sin descuidar el aspecto estético. La mezcla  de comodidad y seguridad dará lugar a resultados fáciles y a disfrutar mientras se trabaja. Para ello podemos optar por almacenar los documentos en armarios o cajones, para que  no estén a la vista. Si dejamos en la mesa tan solo las cosas que son realmente necesarias y útiles en el día a día estamos dejando espacio a nuevos clientes y nuevas oportunidades.

La iluminación es un elemento muy importante para estos espacios, donde debe predominar la luz natural, preferentemente de costado a la mesa de trabajo y, en el caso de iluminación artificial debe ser lo más cálida posible, para estimular tu sensación de bienestar.

La paleta cromática que utilicemos influirá también en el bienestar y la productividad en el trabajo. Según la labor que desarrolles puedes elegir los tonos para estimular tu creatividad, elevar tu conexión con los demás, mejorar las comunicaciones, o analizar estrategias y negocios entre otros.

El naranja y el rojo son colores de fuego. Se asocian a la vitalidad y la pasión. Son muy creativos pero resultan poco adecuados para un puesto de trabajo porque pueden ser demasiado agresivos y dificultan la concentración.

El blanco y el gris son colores de metal. El blanco es un color luminoso que simboliza la pureza, la confianza y la tranquilidad. Genera ambientes ordenados, limpios y visualmente atractivos. Ayuda a la objetividad, la concentración y el trabajo intelectual. Tiene muy buenas cualidades; tan solo le falla la falta de calidez. Si nos decidimos por este tono en la oficina es importante que lo combinemos con otros colores suaves. El gris es una muy buena opción para la oficina, especialmente cuando se combina con azules. El amarillo evoca sentimientos de alegría y simpatía, pero ciertos tonos de amarillo pueden producir ansiedad.

El verde es un color de madera y habla de crecimiento. Resulta muy relajante en espacios con buena luz natural ya que recuerda a la naturaleza y el crecimiento y en tonos claros previene la fatiga visual. El verde agua o el lavanda son tonos ying que ayudan a la concentración mental. Algunos detalles en colores vibrantes que aporten energía yang, necesaria para mantenernos lúcidos y dinámicos pueden incorporarse en cuadros y objetos. El verde genera ideas nuevas e ingeniosas, por lo que resultan interesantes para quienes trabajan hacia nuevos mercados o están cambiando su rumbo laboral.

Los tonos azules favorecen la introspección y a contactar con las propias emociones, siendo beneficioso para quienes trabajan solos. El morado produce sensación de sanación y de calma. Si elegimos tonos pasteles, éstos pueden ser colores muy adecuados para paredes y techos. Los colores naturales y tierras transmiten sensación de contención y estabilidad y ayudan a dominar miedos y preocupaciones futuras.

En cualquier caso, creas o no en el Feng Shui, el objetivo a perseguir a la hora de organizar nuestro rincón de estudio o trabajo es siempre conseguir un espacio agradable y acogedor en el que sentirnos a gusto, cómodos y despiertos, para poder dar lo mejor de nosotros mismos en el plano laboral.

CLAVES A LA HORA DE ILUMINAR TU SALÓN

A la hora de decorar nuestro hogar cada vez le damos más importancia a la iluminación, ya que es imprescindible tenerla en cuenta si queremos crear estancias acogedoras.  La luz natural debe ser siempre nuestra prioridad y por ese motivo debemos potenciarla al máximo con ventanales amplios o cortinas livianas y en tonos claros.

Sin embargo, por muy luminosa que sea tu vivienda, siempre es necesario adecuar la iluminación artificial para crear un ambiente acogedor  durante las horas nocturnas o de menos luz en invierno. Para ello es necesario tener en cuenta todos los puntos o áreas que quieres resaltar, así como el tipo de bombilla y luz que quieres emplear. Por ejemplo, cada vez se está generalizando más el uso de bombillas LED, con las que, además de ahorrar, su luz no aporta tanto calor como la de las bombillas tradicionales. Lo ideal, y lo más habitual, es utilizar una luz central en cada estancia y después lámparas o apliques localizados para iluminar aquellas áreas que más utilices.

Para conseguir el éxito en la iluminación de tu salón lo primero que debes hacer es parar a pensar qué sueles hacer en él. Si por normal general estás en él para ver la tele, la iluminación debe ser indirecta y muy suave.  Para crear una luz ambiental cálida y regulable los expertos recomiendan combinar diferentes lámparas (junto al sofá, sobre un aparador,…) con las que crear escenas diferentes y que se puedan regular. Si elijes fuentes de luz cálidas (2.700k) el efecto será aún más acogedor.

Por otro lado, también puedes complementarlo con una iluminación focal como las de las vitrinas de nuestro catálogo CÚBIKA BOLD. Contribuirán a acentuar esa iluminación gradual y cálida que todos queremos en nuestro salón.

Para la zona del sofá, la luz debe ser indirecta, regulable, cálida y suave (de unos 20W). Si iluminas desde el techo lo ideal es que se instalen leds en el perímetro del salón para que la luz se reparta por toda la estancia. Para la zona del comedor una buena opción es instalar una lámpara de techo que ilumine toda la superficie de la mesa. Si es una mesa larga es posible que necesites dos o más. Se recomienda que se elija de unos 3.000K, para que no influya sobre el color de la comida. La altura recomendada para este tipo de lámparas es que cuelgue a unos 70 o 75cm de la mesa.  Si  escoges una que sea regulable en altura puedes hacer que se ajuste a otras actividades que realices en la mesa.

Para el rincón de lectura lo ideal es una lámpara de pie, con led o bajo consumo, de unos 40 o 50W.  Es recomendable evitar los halógenos porque desprenden calor frontalmente y resultan molestos a corta distancia. Intenta elegir una luz cálida porque la fría refleja más y puede resultar incómoda para leer.

¡TODO EN ORDEN!

Mantener un dormitorio infantil ordenado puede parecer una utopía. Juguetes, abrigos, objetos para practicar deporte, cuentos, dibujos, la mochila del cole… demasiadas cosas (y muy diferentes) en un solo espacio y muy poco tiempo para ordenar cada día. Sin duda, lo que puede hacer que nos acerquemos a ese ideal de dormitorio impoluto sería que los niños colaboren en mantener el orden.

Los cuartos infantiles, por norma general, son espacios en los que no hay reglas, así que se puede llegar a un estado de caos con mucha facilidad. Además de tratar de inculcarles que deben mantener su espacio lo más recogido posible y que es su responsabilidad, es necesario adoptar soluciones que les facilites esa labor.

En primer lugar es fundamental una buena planificación de la distribución del mobiliario, teniendo claro de cuanto espacio disponemos y cómo podemos aprovecharlo mejor. En el caso de dormitorios en los que duerman dos niños las literas dispuestas en L, o bien una encima de otra, son una gran solución que no roban mucho espacio, aprovechando la altura de la pared y dejando espacio para zona de estudio o el armario.

Los módulos con cajones se han convertido en algo imprescindible en los cuartos infantiles. Son ideales para guardar juguetes y utensilios de deporte, por ejemplo. Si planificas con antelación un cajón para cada cosa ya tienes medio camino hecho para que lo tengan todo más recogido. Es importante que estos módulos estén a la altura de los niños, para que puedan acceder a ellos con facilidad, como por ejemplo bajo la cama.

Para que los niños, incluso los más pequeños, vayan aprendiendo a guardar cada cosa en su sitio, es recomendable que puedan identificar el espacio correspondiente de almacenaje. Puede ser por ejemplo, con letreros indicando lo que va dentro. Puede ser con letras o con un dibujo. O bien, simplemente con cajones de distintos colores. En nuestro catálogo UP16 tienes 31 colores disponibles para sus módulos block. Si quieres utilizar solo un color, podrían diferenciarse utilizando diferentes tiradores en el mismo tono. Es también una forma de que identifiquen dónde debe guardarse cada objeto, o donde buscarla cuando sea necesario.

Puede ser muy útil colocar una estantería junto a la mesa de estudio para que pueda organizar sus cuentos y libros del cole. Es otra forma de aprovechar el espacio de forma vertical y diferenciar ese espacio de la habitación para dedicarlo a la lectura y hacer los deberes.

Lo más importante es que perciban el orden como  si de un juego se tratase, poniendo facilidades para que les resulte lo más divertido y sencillo posible.  ¿Cuáles son vuestros trucos para mantener el orden en el cuarto infantil?

GRUPO EXOJO: HISTORIA DE NUESTRA IMAGEN

Hoy queremos hacer con vosotros un pequeño recorrido por los diferentes logotipos que nos han acompañado a lo largo de toda nuestra historia.

Nuestros inicios con el mobiliario se remontan hacia los años 60 dónde nuestra primera sociedad, Francisco López Exojo S.A. elaboraba mobiliario metálico cómo sillas, mesas y muebles auxiliares. Aquel  taller era el embrión de lo que es hoy GRUPO EXOJO.

Por los años 80 dejamos de elaborar mobiliario metálico y se comenzó a fabricar librerías de melamina. También estos años coincidieron con el traslado del pequeño taller a una pequeña nave en la ubicación actual de una de nuestras fábricas. Por aquellos tiempos nuestro logo era una silla, que muchos de nuestros clientes creían que era una mariposa,  el cual nos acompañó hasta la creación de nuestro logo más reconocido  el árbol de EXOJO.

A mediado de los años 90 decidimos emprender una nueva aventura con una nueva fábrica ubicada en una antigua planta de compost para el champiñón, este fue el inicio de otra de nuestras sociedades, FABRI-KIT S.L., en sus inicios fabricaba y comercializaba dormitorios y muebles kit. Su logo representaba fielmente la filosofía del mueble kit.

Durante los años 90 nuestro árbol sufrió algunos retoques estéticos y creamos nuevas versiones.

En el 2002 decidimos introducirnos de manera notable en el segmento de mueble juvenil y para ello creamos nuestra marca de mobiliario juvenil Fle&co. Para ella quisimos un logotipo sencillo, que hiciera referencia a nuestro fundador Francisco López Exojo (FLE), a sus hijos (Francisco y José Luis) y a todas las empresas del grupo (&CO, refiriéndose a “y compañía”).

Años más tarde, con el constante crecimiento y el reconocimiento como grupo, cada día mayor, decidimos crear un emblema que recogiese toda nuestra historia y evolución, por tanto se creó el actual logo de GRUPO EXOJO.

En él hemos concentrado todos nuestros logos en uno solo para dando mayor reconocimiento de marca al grupo. El círculo superior con las letras GE representa la unión, la solidez y la fortaleza de todas nuestras marcas anteriores fusionadas en una única.

La evolución de los logos representa la historia de GRUPO EXOJO, una empresa dedicada a la fabricación de mobiliario para el hogar. La incorporación de nuevas generaciones han aportado frescura y una visión más global al GRUPO pero sin  perder nuestros valores iniciales como nuestro carácter familiar, afán de superación, continuo crecimiento, compromiso, innovación y un inmejorable equipo humano.